Marduk

Marduk es mi protector,
mis enemigos tiemblan ante él.

De gloriosos combates me hará vencedor,
en sus estancias el néctar de la gloria probaré.

Marduk es mi protector, nada temo junto a él

Símbolo Divino: Portón amurallado con una estrella del alba en lo alto
Alineamiento: Legal Bueno
Dominios: Comunidad, Bien, Ley, Protección, Guerra.
Títulos: El Señor de los Ejércitos, General de Paladines, Padre Civilizador.

El primero de los gemelos del último fruto del Árbol Divino. Se dice que cuando vio a los otros dioses divididos partió en busca de guía y sus pasos llegaron donde el Dragón Celestial. Al regresar tomo a Velena como consorte y formo Avallon la ciudad de los Exaltados. Cuando vio como sus hermanos creaban a las primeras razas de mortales, les enseñó a vivir de manera civilizada y ordenada, regalándoles los dones del trabajo en comunidad y la protección de las ciudades.

Para protegerlos de los ataques de los Envilecidos creo con su propia sangre a Malek Taus, para que guiara a las huestes de Ángeles contra sus enemigos. La traición de este le dejó una gran herida en el corazón. Aprendió entonces el dogma que ahora enseñan sus clérigos: El mundo será salvo con determinación y compasión. Solo entonces se atrevió a crear una nueva raza de mortales, los hombres. En el mundo material ellos son sus seguidores más fervorosos, si bien cualquier mortal que valore el avance de la civilización le reza con devoción. Nobles honrados y aristócratas de gran corazón construyen templos para él en las puertas de las ciudades, así como en los corazones de las metrópolis y en las barracas de los santos guerreros.

Estos santuarios incluyen amplias bibliotecas y salones de enseñanza, donde sus sacerdotes se preocupan sobremanera en el desarrollo de la cultura local y la civilización de las zonas aledañas, centrándose en la educación de los jóvenes varones. En las estancias del culto se le representa como un humano mayor de porte noble y cabellos canos, en armadura de combate de tono celeste, seguido por sus huestes más fieles, los Ángeles de lo alto. Casi siempre alrededor se ubican las diversas órdenes de paladines, nobles guerreros que siguen el ejemplo de la jerarquía celestial para combatir el mal que azota el mundo. Su culto es muy activo y organizado, trabajando en múltiples niveles para obtener el bienestar de las comunidades donde se ubican.

Marduk

Enki JuanPablo